Los Ángeles

Situada al sur del estado de California, Los Ángeles es la segunda ciudad de EEUU más poblada, sólo por detrás de la gran Nueva York. La ciudad de los Los Angeles es mundialmente famosa por sus estudios cinematográficos, como por ejemplo, la Warner Bross o los Universal Studios, donde han sido rodadas o creadas miles de películas de fama mundial como “Jurassic Park”, “Harry Potter” o “Joker” y aclamadas series como “Friends” o “Sexo en Nueva York”.

También es conocida por su lujoso estilo de vida, ya que residen numerosas estrellas de Hollywood y del panorama internacional en los célebres barrios como Bel-Air o Beverly Hills. Éste último cuenta con una de las calles más lujosas del mundo llamada Rodeo Drive, donde se encuentran las boutiques y tiendas de marcas más famosas, caras y prestigiosas del planeta. 

Muchos de estos famosos obtienen un reconocimiento a su carrera en el Hollywood Walk of Fame (paseo de la fama), una de las calles más conocidas del hemisferio en cuya acera las celebridades más exitosas tienen una losa con una estrella con su nombre, “tan solo” hay más de 2000 estrellas en el suelo. En el paseo de la fama, además, se encuentran el Grauman’s Chinese Theatre y el Dolby Theatre, lugar en el que se celebra anualmente la gala de los Premios Óscar (Academy Award).

Más conocida como L.A., la ciudad californiana es popular por su cercanía a las cálidas playas de ciudades como Santa Mónica, Malibú o Santa Bárbara. Al igual que las anteriores su localización geográfica le otorga una temperatura media anual de más o menos 18ºC, por lo que los argelinos disfrutan todo el año de un clima templado muy similar al del Mediterráneo. 

Asimismo, cuenta con un distrito llamado Venice Beach, un aclamado lugar lleno de Muscle Beach, canchas de skate y voleibol, entre otras actividades deportivas, en sus playas. Esta zona de la ciudad está bañada por el Océano Pacífico y además de sus playas, sus coloridas casas, su ambiente bohemio y su paseo de unos 4 km, también es conocida por sus canales llamados Venice Canals.

L.A. posee una carretera de unas 22 millas (más de 35 km) llamada Sunset Boulevard que comunica el centro de Los Ángeles con la Pacific Coast Highway pasando por los distritos de Hollywood, Beverly Hills y Bel Air.

Por otro lado, la ciudad de la fama y el glamour no siempre es sinónimo de riqueza y casas lujosas, también tiene su cara oculta, y es que lamentablemente es una de las ciudades con más sin techo de los Estados Unidos.

¿Qué ver en Los Ángeles?

¿Qué ver en Los Ángeles?

¿Dónde alojarse en Los Ángeles?

Nosotros elegimos el hotel Trylon Hotel – Hollywood localizado a tan solo unos 15 minutos del Walk of Fame y a escasos 30 minutos de los estudios cinematográficos Universal Studios Hollywood. Aparte de su buena localización con respecto a los puntos anteriores, nos decantamos por él dado que buscábamos algo barato y no queríamos alojarnos en Downtown por sus elevados precios y porque días antes habían estado unos amigos y nos comentaron que no percibieron un lugar ni bonito ni muy seguro. 

Este hotel no era nada del otro mundo, pero para pasar unos días en L.A. está muy bien, además, había un Starbucks muy cerca para desayunar y tomar un buen café. Os lo recomiendo si buscáis algún alojamiento “bueno, bonito” y barato. Abajo os indico como llegar al hotel. Por si os sirve de ayuda también realicé una búsqueda de hoteles por las zonas Santa Mónica y Venice Beach pero igualmente eran muy caros.

¿Cómo llegar a Los Ángeles desde el aeropuerto?

Si habéis elegido alojaros en el mismo hotel que estuvimos os aconsejo usar Uber para llegar porque es más rápido y conlleva menos jaleo, por alrededor de 30$ y en unos 35 minutos os dejarán en el hotel. Por el contrario, si queréis que os salga más económico hay que ir en autobús. 

Para ir en este medio de transporte debéis buscar el cartelito “FlyAway, Buses & Long Distance Vans” en el aeropuerto y seguirlo hasta llegar a la parada para coger el bus Flyaway (LAX to Hollywood & Vine), después tendréis que bajar en la parada Vine/Hollywood que os dejará en el Walk Of Fame, para seguidamente caminar unos 10 minutos hasta el hotel. Esta operación os llevará 1 hora más o menos y su precio ronda los 8$.

Por otro lado, si os hospedáis en Downtown debéis buscar de nuevo y seguir el cartel “FlyAway, Buses & Long Distance Vans” para coger el autobús Flyaway hasta Union Station por solo 9,75$, y en alrededor de 30 minutos llegaréis. En este caso es mejor opción el transporte público porque con Uber os saldrá más caro y tarda más o menos lo mismo. También existe la posibilidad de contratar un traslado privado desde el aeropuerto a la ciudad, facilitando bastante las cosas.

Si os quedáis en Santa Mónica con Uber solo tardaréis 20 minutos y os costará entre 16-20$, por lo que descartaría totalmente ir en transporte público, evitando así coger dos autobuses y además, se tarda muchísimo (1:15 horas). Lo mismo ocurre si os alojáis en Venice Beach, tardaréis una barbaridad en bus, 1 hora, mientras que en Uber tan solo 18 minutos.

Los precios de Uber son siempre orientativos, están basados en el año 2019 y su precio siempre varía dependiendo de los coches cercanos disponibles de la empresa y la hora que sea. También existe la posibilidad de pedir un Uber compartido y que salga más económico.

Mi cuaderno viajero

Hola y adiós, así de simple.

Puede que la entrada a este post sea un tanto brusca, pero es que es una de las ciudades que menos me ha gustado de todas las que he visitado, solamente estuvimos un día y medio en Los Ángeles y fue más que suficiente. No nos gustó prácticamente nada, a pesar de sus ostentosas mansiones en los ricos y populares distritos de Beverly Hills o Bel-Air, así como tampoco su lujosa calle Rodeo Drive ni su paseo de la fama, una decepción total. 

Tampoco nos llamó demasiado la atención ir a ver en directo el cartel de Hollywood, uno de sus mayores reclamos, así que lo vimos desde lejos en el Observatory Griffith y con ello nos bastó. Lo mismo nos pasó con su centro financiero, preferimos ir a ver Santa Mónica y Venice Beach antes que Downtown, y eso que soy muy de rascacielos. Aparte, teníamos referencias de unos amigos que habían estado días antes y no contaban precisamente muchas maravillas sobre el lugar.

Todo esto quizás sea por las altas expectativas creadas durante años por la televisión en la que nos muestran o venden a Los Ángeles como la ciudad de las oportunidades con fabulosas playas repletas de Muscle Beach bajo un clima perfecto, además de mansiones en las montañas con vistas de escándalo y personas con lujosos estilos de vida. La verdad es que todo esto es cierto pero también presencié una imagen bien distinta a todo lo visto en series y películas. Encontré una ciudad que no tenía mucho que ofrecer y que me transmitió inseguridad y un poco de miedo. La realidad se aleja bastante del estereotipo creado de Los Ángeles. 

Lamentablemente, la ciudad y el distrito angelino de Venice Beach estaba repleto de vagabundos viviendo en tiendas de campaña en las aceras de esquina a esquina en algunas zonas. Muchos deambulan como sonámbulos por las calles, arruinados por malas inversiones o por el coste de la fama, a consecuencia de las drogas o con problemas de salud mental, siendo California el estado con más sin techo de todos los Estados Unidos con Los Ángeles a la cabeza de este triste dato.

Lo más decepcionante fue el paseo de la fama, estaba muy sucio y viejo, aparte de personas vagando con policías atentos a ellos. Imagino que el glamour estará cuando hacen algún estreno o hacen la gala de los Óscar, porque yo no supe verlo ni encontrarle el encanto que tanto le precede. El cartel de Hollywood, ídem, unas letras encima de una colina con poco atractivo turístico para mí.

Cambiando un poco de tema, sí que hubo algo que me gustó de la ciudad, no iba a ser todo negativo, y ese honor fue para el Observatorio Griffith y Beverly Hills, ¿y a quién no?

El observatorio me gustó por su estética y por su parque rebosante de césped frente a la entrada, pero sobre todo, por su enclave, puesto que está ubicado en la cima de una colina al sur de Mount Hollywood. Desde ahí arriba pudimos ver toda la magnitud de la ciudad desde las alturas y la perspectiva era inigualable, se podía observar una tremenda explanada con millones de luces de colores incandescentes. Todo estaba a la misma altura, parecía un flan derretido a excepción de un pequeño trozo donde emergían los rascacielos del distrito financiero con el Océano Pacífico al fondo, había unas vistas panorámicas sublimes. 

Para más inri, todo esto fue acompañado de un ocaso sensacional, no a la altura de Honolulu ni de San Francisco, pero muy bonito igualmente. Desde el parque se veía a la lejanía el cartel de Hollywood en la ladera de la montaña, por lo que si vais primero a ver observatorio y con ello tenéis suficiente no hace falta que os acercáis a verlo.

En referencia a Beverly Hills puedo decir que no me defraudó, era lo que esperaba. Sus calles eran anchas avenidas con aceras repletas de palmeras puntiagudas a ambos lados resguardando las mansiones. Esta parte de la ciudad era la zona más cuidada que ví en L.A. donde el lujo y el glamour están a la orden del día, sobre todo en Rodeo Drive, una calle a rebosar de tiendas de lujo donde las estrellas suelen acudir de compras y aparcar sus coches de alta gama. Aparte de lo anterior, no me pareció nada en especial, una calle con tiendas y ya está.

Por otra parte, Venice Beach me gustó pero no me caló hondo. Alguna vez he visto por casualidad películas o videoclips donde aparece el paseo de Venice Beach con unas puestas en escena muy bonitas y un ambiente de playa californiano muy agradable con artistas callejeros, gente haciendo deporte por todos lados, jugando al baloncesto, en patines de línea, en los Muscle Beach o lo mejor de todo, paseando en monopatín con el perro al lado al más puro estilo angelino con la camiseta de los Lakers. 

Esta última parte fue cierta y así la presencié, pero tristemente también vi un lugar poco cuidado, y lo peor de todo, un tramo bastante grande del paseo marítimo (diría que casi 1 km) con una hilera de personas sin techo en tiendas de campaña (los más afortunados), era impactante y muy triste. 

En cambio, Venice Canals me gustó más qué Venice Beach a pasear de que tampoco me inspiró mucha confianza, porque iba andando e iba leyendo carteles de alarma en las casas que ponían: “armed response”, lo que significa “respuesta armada”. Pero ajeno a esto, sus canales llenos de barcos y sus casas rodeadas de árboles formaban una puesta en escena muy bonita.

Aunque Santa Mónica no pertenece a la ciudad de Los Ángeles le hago una mención, dado que tampoco hay mucho que ver ni contar aparte de un parque de atracciones y una playa. 

Llegamos de noche para ver el Santa Monica Pier y su famoso parque de atracciones Pacific Park sobre el muelle y lo encontramos cerrado, con poca iluminación y sin gente prácticamente. Por ello decidimos hacer un hueco en nuestros planes e ir de nuevo al día siguiente, y pasó lo mismo, cerradas casi todas las atracciones y sin gente, no como habitúo a verlo en TV a rebosar de personas. Si que es verdad que hacía un día de perros y quizás por ese motivo, aunque me extraña, no había mucho ambiente ni en el pier ni en su playa (Santa Monica Beach).

Mi conclusión sobre Los Ángeles es contundente, me decepcionó. No tiene “casi nada” de atracciones turísticas y creo que está sobrevalorada. Habría que sumarle las localidades de Santa Mónica y Beverly Hills para poder sacarle algo más de partido, puesto que estas dos ciudades pertenecen al Condado de Los Ángeles, no a la ciudad. Quizás algún día le dé otra oportunidad, pero desde luego si ahora mismo tuviera que repetir destino no elegiría éste. 

Los Ángeles no me aportaron prácticamente nada, y de hecho, no soy el único, conozco a varias personas de mi entorno que la visitaron y vivieron una experiencia similar a la mía, pero aún así, creo que es una ciudad que hay que visitar una vez en la vida para poder juzgarla por uno mismo, porque sobre gustos no hay nada escrito. Así que lamentablemente, como ya dije al principio, Los Ángeles ocupan un lugar en mi lista de las ciudades que ni fu ni fa junto a Abu Dabi.

"Viajar es lo único que compras y te hace más rico".

Anónimo

Guía de Los Ángeles en 1 día

En esta guía de tan solo un día os mostraré varias formas de visitar la ciudad de Los Ángeles: mediante tours, en bus turístico y por libre. Pero antes de empezar, os sugiero que tengáis a mano la app Yelp, una aplicación muy útil donde buscar información prácticamente sobre todo lo que hay en la ciudad con reseñas y fotos reales de clientes (yo sacaba de ahí a qué restaurantes ir). 

También os comento unas recomendaciones de interés general que no aparecen en la guía, tanto si os gusta el baloncesto como si no, os animo a ir a ver un partido de NBA porque nunca defrauda, es puro espectáculo. Y es que Los Ángeles cuentan con dos equipos en esta competición, Los Ángeles Lakers y Los Ángeles Clippers, brindando muchas posibilidades de asistir a un gran partido de baloncesto en el famoso Staples Center (estadio que ambos comparten). Si os animáis podéis reservar vuestras entradas en https://www.stubhub.com o https://www.ticketmaster.com.

Por otro lado, en el rascacielos US Bank Tower ubicado en el distrito financiero hay un impresionante rooftop llamado OUE skyspace. Este edificio de 310 metros de altura tiene una llamativa azotea con unas vistas panorámicas geniales de Los Ángeles y un «maravilloso» tobogán de cristal exterior para bajar de la planta 70 a la 69, una atracción no apta para cardíacos llamada SkySlide por la que no me tiraría ni por todo el oro del mundo. Podéis conseguir las entradas aquí

Y si deseáis pasar un día diferente y lleno de diversión, Los Ángeles ofrece mucha diversidad en cuanto a parques temáticos se refiere, tanto cinematográficos como los estudios Warner Bros de Hollywood y Universal Studios Hollywood, como de atracciones como el Disneyland Park

Y por último, unos datos importantes:

Ahora sí, por fín voy con el tema en cuestión:

POR LIBRE:

La primera opción que os propongo para conocer L.A. es por vuestra cuenta siguiendo esta guía que he elaborado, en la que hay que caminar bastante (pero no tanto como en Budapest) y hay que ir ayudándose del transporte público. 

Esta guía arranca desde el hotel donde nos hospedamos en Hollywood (Trylon) para seguidamente visitar el Walk Of Fame y sus conocidos teatros. También visitaréis Beverly Hills y pasearéis por la costa californiana a través del Venice Boardwalk desde Santa Mónica hasta Venice Beach. Y para finalizar acabaréis el día desde las alturas presenciando un anochecer maravilloso en el parque Griffith.

Puntos de interés:

La primera parada del día es en el Walk Of Fame. En esta prestigiosa calle hay más de 2.000 estrellas de cinco puntas de color rosáceo estampadas en las aceras a ambos lados de la calle. En ellas figuran los nombres de personajes ilustres del mundo del cine, teatro, música e inclusive de la radio, en reconocimiento a una obra o a su carrera siendo además, otra manera de obtener aún más glamour. Asimismo veréis el Grauman’s Chinese Theatre y el Dolby Theatre, lugar donde se celebran anualmente los Óscar. Podéis echarle un vistazo a la ruta para llegar al paseo. 

Tras el empacho a estrellas y fotos, la siguiente parada es Beverly Hills Sign donde veréis el cartel de la ciudad y grandes calles con hileras de palmeras. Y ya que estáis aquí, podéis aprovechar para comprar algo (aunque sea agua) en alguna de las costosas y obstentosas tiendas de Rodeo Drive, y si hay suerte, cruzaros con algún famoso. 

Para ir desde el paseo de la fama hasta Beverly Sign salen varias líneas de autobuses, unas son con transbordo y en otras hay que andar un poco. Depende de la hora a la que salgáis hacia Beverly os puede convenir una opción u otra, si tenéis datos móviles a mano os ayudarán bastante. Yo me decanté por la última alternativa que es la que está reflejada en el mapa, la línea 4.

Después de haber renovado el armario (para los turistas con la billetera llena) la siguiente parada es el Santa Monica Pier y su pequeño recinto ferial llamado Pacific Park, en el que destaca su noria gigante sobre la que podéis daros una vuelta mirando hacia el pacífico. Como ya va siendo hora de reponer fuerzas os recomiendo comer unas apetitosas gambas acompañadas de una Budweiser en la parte baja del restaurante Bubba Gump con la playa de Santa Mónica Beach prácticamente al lado. Aquí os indico como llegar hasta Santa Mónica.

El siguiente destino son los Venice Canals (foto), unos canales construidos en 1905 conocidos como la «Venecia de América».

Para llegar a ellos daréis un agradable paseo de unos 4 kilómetros por la playa de Venice Beach, una zona situada a unos 22 kilómetros del centro de L.A. conocida por sus enormes playas, su paseo marítimo, sus canales y sobre todo por la cantidad de gente que hay ejercitando sus músculos en los Muscle Beach bajo el tórrido clima californiano, practicando deportes como el vóley-playa, corriendo o haciendo piruetas en el Venice Beach Skatepark. 

También encontraréis un paseo con coloridas casas y tiendas antes de llegar a los Venice Canals, donde disfrutaréis de un bohemio barrio costero lleno de canales con agua rodeados de lujosas casas envueltas por la vegetación, este lugar os gustará.

Desafortunadamente es probable que os encontréis con bastantes sin techo por estas zonas. Aquí podéis echarle un vistazo al mapa para llegar hasta Venice.

La última parada del día es el Observatory Griffith localizado en una colina del Monte Hollywood. Desde aquí podréis hacer imponentes fotografías de la ciudad y ver el célebre cartel de Hollywood a lo lejos sobre otra parte de la montaña. Os aconsejo saber a qué hora es el anochecer para intentar llegar un poco antes y presenciar cómo el sol se pierde en el horizonte dando paso a la iluminación artificial dejando un precioso Skyline en Los Ángeles. 

El observatorio Griffith está muy cerca del hotel Trylon, así que si os habéis hospedado aquí os pillará relativamente cerca “volver a casa”. Y si aún os sentís con fuerzas, podéis hacer una visita nocturna por Downtown para culminar vuestro día en la ciudad de las oportunidades.

Este punto es el más engorroso por el tiempo que conlleva, porque en transporte público el trayecto dura en torno a unas dos horas desde Venice Beach hasta el observatorio, por lo que no aconsejo ir en autobús ya que es demasiado tiempo. Por lo cual mi recomendación es tomar un Uber y en 45 minutos más o menos os dejará allí. 

Si por algún motivo llegáis a la ciudad en coche (como nosotros) y vuestra primera visita es el Observatory Griffith, comentaros que tuvimos que aparcar abajo porque a pesar de que había un parking y posibilidad de aparcar en los laterales de la carretera todo estaba repleto de coches. Por lo tanto, tuvimos que subir y bajar andando sin demasiado esfuerzo, a pesar de que habían cuestas inclinadas, disfrutando de las agradables vistas de Los Ángeles que ofrecía la caminata. ¡Y fin!.

TOURS:

Visitar Los Ángeles mediante tours guiados es una opción muy a tener en cuenta, puesto que como ya sabéis, si habéis leído mis experiencias, no me transmitió mucha seguridad. Uno de los tours que más me gusta (a pesar de estar en inglés) se llama: “Los Ángeles: lo mejor en un día”. Con este tour se puede ver lo más importante de la ciudad en tan solo 7 horas, incluyendo el paseo de la fama, Beverly Hills, Rodeo Drive, el observatorio Griffith, Venice Beach y Santa Mónica. 

Aparte hay otros dos tours muy interesantes que pueden ser combinados por la mañana y por la tarde y que abarcan la mayoría de los puntos de interés, estos son los siguientes: “Los Ángeles al completo” donde se visitan los lugares más emblemáticos de la ciudad por la mañana y seguidamente el “Tour por las playas de California” para terminar de conocer la costa angelina. Con ellos ya estaría prácticamente visitado lo más importante a excepción del Observatory Griffith, que siempre se puede ir en Uber o taxi. Ambos tours son en español y tienen una duración de cuatro horas cada uno.

AUTOBUSES TURÍSTICOS:

La última alternativa sería ir con uno de los siguientes autobuses turísticos; el Big Bus Tours y el StarLine TOURS. Ambos incluyen dos rutas, una que pasa por las zonas más emblemáticas de la ciudad y otra que lleva hasta Santa Mónica. En el primero su mapa de ruta es más escueto y ofrece menos paradas, tanto en la ciudad como en la costa, en cambio, StarLine incluye Venice Beach en su “Santa Monica Route”. 

Uno u otro ofrecen tours complementarios como visitar las casas de las celebridades, si clicáis en ellos podréis echarle un vistazo a las rutas, horarios, tours y contratarlos si os convencen. O si os da más confianza lo conocido, podéis hacer la reserva del Big Bus Tours o del StarLine a través de Civitatis y Getyourguide respectivamente. Los autobuses ofrecen el llamado Hop on & hop off, un servicio que permite bajar en las paradas deseadas para visitar la zona y volver a subir cuando queráis para seguir con la ruta. Francamente, es una muy buena opción.

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