Auckland

Ubicada en la Isla Norte de Nueva Zelanda, Auckland es la capital económica  y ciudad más grande del país con una población de casi 1,5 millones de habitantes. A pesar de ello, no es la capital de la isla oceánica, aunque sí que lo fue durante muchos años, sino Wellington, una ciudad ubicada al sur de la Isla Norte.

Auckland City tiene alrededor de unos 48 cráteres cónicos o depresiones resultantes de volcanes extintos repartidos por toda su área, siendo los célebres más el Mount Eden (Maungawhau) y el One Tree Hill (Maungakiekie), desde el cuál hay una fantástica perspectiva de 360° de la ciudad y se aprecian perfectamente estas colinas.

En su distrito financiero se ubica Queen Street, la calle más popular y con más bullicio de toda la ciudad, repleta de lujosas tiendas de moda y populares edificios, entre los que destacan el Auckland Town Hall o The Civic. Queen Street mide casi 3 kilómetros y empieza en el Ferry Building, un elegante edificio antiguo amarillo de estilo barroco ubicado entre modernos edificios en el paseo marítimo Auckland Waterfront.

Muy próxima a ella se levanta la torre de telecomunicaciones más alta del hemisferio sur con 328 metros de altura llamada Sky Tower, desde donde se alcanza a ver el Rangitoto, Waiheke Island y hasta la mismísima Península de Coromandel en los días más despejados. 

Esta ciudad es la única en el mundo que tiene dos puertos marítimos bañados por aguas distintas, es decir, tiene puertos en el Mar de Tasmania por su costa oeste y también en el Océano Pacífico por la cara este, concretamente en el Golfo de Hauraki, una zona repleta de islas entre las que destacan Rangitoto Island y Waiheke Island. La primera es un volcán en activo que siempre ofrece la misma forma simétrica cónica desde cualquier perspectiva, y la segunda está repleta de viñedos y bodegas convirtiéndola en un auténtico paraíso para los amantes del vino.

Auckland es una de las ciudades de Nueva Zelanda que más horas de sol recibe al año, pero aún así su temperatura media anual es de unos 15 grados proporcionando una temperatura media fresca. Esto es debido a que la lluvia está prácticamente presente durante todo el año en la ciudad, así como el viento, el cual sopla con bastante fuerza y es aprovechado para celebrar numerosas competiciones de regatas como la prestigiosa América´s Cup (Copa América de Vela) en los años 2000, 2003 y 2021. De hecho, se le conoce como ”la ciudad de las velas“.

Por último, mencionar su proximidad a la ciudad de Rotorua, una ciudad rebosante de cultura Maorí y un paraíso de aguas termales geotérmicas donde se puede apreciar y sentir en vivo y en directo el poder de la tierra.

¿Qué ver en Auckland?

¿Qué ver en Auckland?

¿Dónde alojarse en Auckland?

En este caso no puedo recomendaros ningún hotel basado en mi experiencia, dado que estuve hospedado en casa de una familia mientras residía allí. Por lo tanto, sondeando las alternativas mi elección hubiera sido el céntrico hotel Ascotia Off Queen ubicado en el distrito financiero y al lado de Queen Street, un alojamiento con buena relación calidad precio que creo que podría ser muy buena opción para estar un par de días en la ciudad.

¿Cómo llegar a Auckland desde el aeropuerto?

Si os hospedáis en el centro de Auckland, lo más fácil, rápido y económico es contratar un servicio de traslado desde el aeropuerto al centro de la ciudad, ya que tan solo cuesta 24,50€ (2022). También es posible ultimar un transfer con el transporte llamado SkyBus. En su web podéis echarle una ojeada y reservarlo.

El taxi es otra de las opciones, pero como simpre es la más cara. Para que os hagáis una idea, nosotros tuvimos que recurrir a él porque llegamos de madrugada y hasta el barrio de Remuera nos costó en torno a 60 NZD (36€). Os explico esto porque si elegís esta alternativa no admitían pago en metálico, sino únicamente con tarjeta, algo que me sorprendió, porque seguro que no soy yo el único al que no le funciona la tarjeta en el TPV, pero al final en nuestro caso el simpático taxista redondeó la carrera hasta el billete más cercano que llevábamos (50 NZD). Menos mal que la carrera no eran 80 NZD y redondeó a 100…

Mi cuaderno viajero

KIA ORA

Después de estar una temporada por EEUU desembarqué en Auckland City procedente de Hawái, para pasar 5 semanas mejorando mi inglés de lunes a viernes y los fines de semana recorriendo la Isla Norte de Nueva Zelanda.

Auckland no era una ciudad cara en relación con España, puesto que se podía comer a precios razonables y los precios de las tiendas eran “normales”, pero el tabaco y el alcohol eran otro tema. Un paquete de tabaco costaba casi 30€ en 2019. Me pareció una ciudad con poco ajetreo y que la vida era más calmada que en occidente, donde el estrés en las ciudades está a la orden del día. Sus habitantes eran muy amables y simpáticos, me ayudaron en todo lo posible a resolver las dudas que me surgían en mi día a día, pero eso sí, su acento y su dialecto costaba bastante entenderlo.

Estuve viviendo con una familia de acogida (que me trató fenomenal) en Remuera, uno de los mejores barrios de la ciudad muy cerca del Mount Hobson (Ōhinerau), un cráter perfecto de un volcán extinto con unas vistas panorámicas muy bonitas de la bahía y del Rangitoto que bordeaba todos los días de camino a casa. Me integraron con ellos como si fuese uno más de su círculo y me asesoraron sobre qué ver y hacer en su país.

También me llevaron a conocer varios puntos de su ciudad como por ejemplo Mission Bay, un concurrido barrio donde los aucklandeses pasan su tiempo de ocio cenando y bañándose en la playa mientras observan el Rangitoto, a dar un paseo por Waitākere Rangers National Park hasta llegar a Piha Beach (una playa de arena negra) y hasta me llevaron a una fiesta que organiza todos los años por Navidad un supermercado, donde ese día sus pasillos pasan a ser un un salón de cata de vinos y de productos nacionales para darlos a conocer.

Vaya que si me familiaricé con ellos, sobre todo sus productos vinícolas…tanto Iris como yo acabamos integrándonos a la perfección… mira que hemos estado en fiestas, pero ninguna tan original, creativa y divertida como esa. Gracias a ellos todo fue mucho más ameno y descubrí emplazamientos que ni imaginaba que existían, como el Tongariro y Waiheke Island.

Aunque esta ciudad neozelandesa no me transmitió mucho, sí que hubo ciertas cosas que me gustaron, entre ellas, la cantidad de parques y los cráteres de volcanes extintos que había repartidos por la ciudad, así como el durmiente Rangitoto a lo lejos, un lugar que a pesar de haber vivido más de un mes en la ciudad no visité porque me dijeron que el ferry era carísimo, algo que no era así y cuando me enteré ya era demasiado tarde.

Pero indudablemente lo que más me gusto de Auckland es Waiheke Island, una desapercibida isla a rebosar de viñedos a la cual estuvimos a puntito de no ir, lo que hubiera sido un gravísimo error. Pero por suerte decidimos ir dos días antes de partir hacia Cairns por insistencia de nuestra casera, que asiduamente nos decía; “Id a Waiheke, hay unas vistas impresionantes de Auckland desde sus colinas y lo pasaréis en grande degustando vinos de una bodega a otra”, así que eso hicimos, tal cual, si un autóctono insiste en que hay que visitar algún sitio por algo será.

Y cuanta razón tuvo al final, gracias a ella contemplamos unas vistas panorámicas para el recuerdo del Rangitoto y de la ciudad mientras cenábamos y disfrutábamos del anochecer en la bodega Mudbrick Vineyard & Restaurant. También visitamos otra llamada Cable Bay Vineyards, donde sus vistas no eran comparables a las anteriores pero también eran muy agradables. 

Disfruté muchísimo probando nuevos sabores y uvas desconocidas hasta ese momento. Degustamos riquísimos vinos de las diferentes regiones vinícolas de Nueva Zelanda, entre ellos vinos donde la uva crece en suelo volcánico otorgándole un sabor totalmente diferente a lo que habíamos probado hasta la fecha.

Con los vinos blancos descubrimos la uva Pinot gris, siendo la que más me gustó y hoy en día tengo en mi modesta bodega. Así que como gran fan de la uva exprimida, considero este paraíso vinícola una visita imprescindible y una joya desconocida de Auckland porque tan solo una persona me habló de ella.

Uno de los emblemas e iconos más populares de Auckland es la Sky Tower, la cual no me sorprendió tanto, porque en mi retina aún perduraban las magníficas vistas panorámicas de San Francisco desde sus rooftop, pero merece la pena subir y ver la ciudad neozelandesa desde las alturas, puesto que había unas bonitas vistas panorámicas de 360º de toda la ciudad pudiendo observar perfectamente downtown, los montículos volcánicos, la bahía y un montón de islas adyacentes como Waiheke y Rangitoto.

Lo que más me sorprendió fue su ascensor, sus puertas y parte de su suelo ¡eran de cristal! Menuda locura, no sé a quién se le ocurren estas “brillantes ideas” porque creo que “había cierto riesgo de sufrir un amago de infarto”… Pero si que es cierto que mientras ascendía miré un par de veces al suelo y fue espectacular ver como la ciudad se hacía cada vez más pequeña bajo mis pies, pero también pensaba que como se rompiera el cristal…Y por si no había tenido suficientes emociones con el ascensor, en su mirador me encontré de nuevo varios trozos con el suelo de cristal, y otra vez, al borde del paro cardíaco, aunque sí que es verdad que en este caso pude elegir no acercarme.

Pero eso no fue todo, y para mi sorpresa, de vez en cuando veía gente saltando al vacío a través de en una de sus atracciones, y solo de verlos me entraba vértigo. Por cierto, antes de entrar a la torre se encontraba el casino, por si queréis echar unas manos Blackjack, nosotros aprovechamos nuestra experiencia adquirida unas semanas antes en Las Vegas y nos jugamos unas partidas, con la suerte de salir victoriosos con lo suficiente para que casi nos salieran gratis las entradas a la Sky Tower. Esta vez hubo más suerte que en la ciudad del pecado.

Su calle principal Queen Street tampoco llamó especialmente mi atención, porque quitando su pequeño ayuntamiento y su teatro, tan solo era una calle recta con tiendas y ya está, por eso, tan solo estuve para comprar souvenirs y poco más.

Tras recorrer cientos de kilómetros por Nueva Zelanda y no ver a ningún kiwi correteando por ahí (dado que es muy difícil verlos en libertad porque la mayoría de su actividad se concentra por la noche) tuve que recurrir a visitar el Auckland Zoo para poder ver al animal más famoso de Nueva Zelanda, ¡no podía irme del país sin verlo! Por eso, en mi Guía de Auckland en 2 días os llevaré hasta el zoo para ir a lo seguro, por si no veis a ninguno en vuestro Road Trip por Nueva Zelanda. Este animalejo es muy interesante y os animo a leer mi apartado sobre los kiwis, porque os sorprenderán.

Ya que estábamos en el zoo aprovechamos para ver otros animales endémicos, tales como, las aves Tui y Kea, el pingüino azul de Nueva Zelanda y el enigmático Takahe, que parecía una especie de gallina prehistórica. También pasé por la sección australiana para ver al diablo de Tasmania, pero el muy… estaba escondido y no lo ví, ni aquí, ni en Australia, una pena.

En pocas palabras, a pesar de conocer a los kiwi, fue más la experiencia de conocer y relacionarme con los neozelandeses (todos amables y encantadores) que la de vivir allí. La ciudad de Auckland no terminó de seducirme, me pareció una ciudad muy pequeña y apenas le encontré atractivo turístico, a mi parecer, hay mucho más que descubrir en sus alrededores que en su interior.

Probablemente la causa de esto fue que antes de aterrizar en Auckland, previamente había estado casi dos meses viviendo en San Francisco y esto me influyó bastante, porque aparte de que el cambio de una ciudad a otra era abismal, la ciudad californiana me enamoró y no quería moverme de allí.

“Una vez al año viaja a un lugar en el que nunca hayas estado antes”.

Dalai Lama

Guía de Auckland en 2 días

En esta guía de 2 días en Auckland, realmente estaréis un solo día conociendo los rincones más importantes de la ciudad, puesto que el segundo día lo pasaréis descubriendo dos fabulosas islas, a cuál de ellas más interesantes y dispares. Este último día os encantará.

Si no vais a hacer un Road Trip por el país oceánico y tan solo vais a visitar Auckland de pasada, os propongo que ampliéis un día más vuestra estancia en la ciudad de las velas y visitéis el Waitākere Rangers National Park, donde os encontraréis un paraje tropical con cascadas y playas salvajes de arena negra muy cerca de la ciudad.

Pero ésta no es la única opción, en Tours desde Auckland os dejo varias alternativas más para conocer otros lugares del país en un solo día, como por ejemplo, la playa más bonita de Nueva Zelanda o visitar la aldea de los Hobbits (ambos localizados en la Región de Waikato), así como conocer a los Maoríes en Rotorua. Todas las opciones merecen muchísimo que las tengáis en cuenta. Si tenéis dudas y os ayuda, yo me decantaría por la última.

Y por último, comentaros un par de cosas:

Día 1

En éste primer día veréis los puntos más emblemáticos de Auckland, entre los que se encuentran volcanes extintos, parques con rasgos de cultura maorí, una de las torres más altas del hemisferio sur y conoceréis al animal más famoso del país.

La ruta de hoy tiene una duración en torno a las 6 horas (andando), dado que los puntos de interés a visitar están muy esparcidos por la ciudad. Como ya sabéis, Auckland es una ciudad con muchas colinas, por lo tanto, la ruta tiene más de 1.000 metros de desnivel positivo por lo que realizarla a pie puede resultar bastante agotador.

Por este motivo, os recomiendo encarecidamente que alquiléis una bicicleta o utilizéis el transporte público. Si os decantáis por éste, podéis comprar el billete directamente en el autobús, y si tenéis datos móviles (Holafly), os aconsejo descargar la app AT Mobile en vuestro móvil para estar al tanto de las rutas y de los horarios en tiempo real. Asimismo, en su web podéis encontrar más información.

O si lo preferís (aunque no es lo normal) podéis ir ayudándoos de vez en cuando en los taxis (DiDi u Ola NZ), dado que sus precios eran asequibles. Si yo tuviese que elegir uno, me quedaría sin dudarlo con la bicicleta, es más sana y más rápida (sin tener en cuenta el taxi).

Independiente del siguiente mapa con los puntos a visitar, en la guía os dejaré un link para que podáis ver los diferentes autobuses que podéis utilizar de un punto a otro.

Puntos de interés:

Arrancaréis el día visitando el Ayuntamiento de Auckland ubicado en la famosa Queen Street. El Auckland Town Hall fue construido en el año 1911 con un estilo neorrenacentista destacando entre los edificios que le rodean. Desde fuera lo que más llama la atención es su peculiar construcción en forma de cuña, para adaptarse a la perfección, urbanísticamente, a sus dos calles laterales, así como su torre con el reloj marcando el inicio del edificio.

Este Ayuntamiento, aparte de ser utilizado para las funciones obvias de éste, también es utilizado para celebrar eventos de entretenimiento, por eso, cuenta con una Sala de Conciertos y un Gran Salón (Great Salon) en el que se encuentra el Auckland Town Hall Organ (Órgano del Ayuntamiento de Auckland), siendo éste el instrumento musical más grande del país con una potencia de sonido alucinante. Este último fue construido teniendo como referencia el Gewandhaus de la localidad alemana Leipzig, y en él llegaron a tocar hasta los Beatles en 1964.

Ahora toca el primer gran traslado del día para visitar el Auckland Zoo (A) y así aseguraros poder ver al icono más laureado de Nueva Zelanda, el kiwi. Este gracioso animal os sorprenderá cuando lo veáis y os enamoraréis de él. Os sugiero que leáis el apartado que he hecho sobre él, dónde además de muchas curiosidades os lo enseño. 

Aparte de este ave, también disfrutaréis de muchas especies de animales autóctonos como el Tui, El Takahe o el Kea, y ya de paso, si no habéis estado en Australia podréis aprovechar para ver el diablo de Tasmania y canguros, pero lo advierto, después querréis visitar el país vecino. El precio de la entrada es de 23 NZD (14,50 €) en 2022.

Os recomiendo que le echéis un vistazo a su página web y veáis su horario de apertura, para que lo tengáis en cuenta y estéis allí nada más abrir, porque su visita puede durar unas 1,5 horas o lo que vosotros estiméis oportuno. Hay varios autobuses que salen muy próximos al Auckland Town Hall hacia el zoo, por lo que aquí os dejo el link para llegar en unos 30 minutos en el transporte público.

Tras el zoo visitaréis el Mount Eden (Maungawhau en maorí), un bonito cráter volcánico extinto rodeado de verde (como podéis apreciar en la fotografía) con casi 200 metros de altitud que lo convierten en el punto natural más alto de la ciudad. En él hay varias rutas para caminar plácidamente y un aguero tipo bowl con unos 50 metros de profundidad.

El Mount Eden (B) se ubica en un barrio que posee el mismo nombre, donde además juega la popular selección de rugby neozelandesa, más conocida como los All Blacks. Su cima ofrece maravillosas vistas panorámicas de la ciudad y del golfo en todas direcciones, las cuales os encantarán, pero aún más lo hará ver el cono volcánico desde cerca.

En este punto ya irá siendo hora de abrir apetito, por lo que os sugiero el restaurante Scarlett Slimms and Lucky ubicado la calle Mount Eden Rd., donde además de éste, hay una gran variedad de restaurantes, como pueden ser de fusión asiática, italianos, hamburgueserías, pizzerías y cocina neozelandesa.

Nuevamente, para llegar hasta este punto tardaréis más o menos lo mismo que antes. Aquí os dejo el link.

La siguiente parada es otra colina volcánica de 182 metros de altura llamada One Tree Hill (Maungakiekie), un lugar muy importante para los neozelandeses y para los maoríes, puesto que aquí se concentraba uno de los mayores asentamientos maoríes y el último árbol Maungakiekie, que lamentablemente fue destrozado por unos “anti-maoríes”.

Posteriormente, en torno al año 2000, debido a que estaba en mal estado fue sustituido en su memoria por un obelisco, el cual veréis presidiendo la cima. En One Tree Hill (C) no veréis un cono casi perfecto como el anterior, pero en cambio, gozaréis otra vez de una perspectiva única de la ciudad pudiendo apreciar perfectamente muchas de las colinas volcánicas extintas y los dos puertos marítimos que hay en Auckland. Este lugar tampoco os decepcionará.

Como podéis ver en este link, el trayecto entre esta colina y la anterior es el más largo de todos con casi una hora de duración, pero esto se debe al tiempo necesario para bajar y subir las colinas andando.

Y al fín el último trayecto largo del día (unos 45 minutos) para llegar al Auckland War Memorial Museum, aquí os dejo el link. Después solo necesitaréis el mapa inicial para alcanzar los últimos puntos.

El Auckland War Memorial Museum (D), un elegante edificio blanco donde podréis conocer un poco de la historia militar y de la historia del país, encontrando monumentos de guerra y colecciones relacionadas con la cultura maorí. Este museo está ubicado en el parque más antiguo de la ciudad, el Auckland Domain, donde si tenéis tiempo, y os apetece, podéis caminar por sus caminos hasta perderos entre sus grandes arboladas. Aquí podéis reservar vuestra entrada.

Ahora es el turno para Albert Park (E), otro bonito parque a unos 20 minutos andando del museo que visitaréis de vuelta a Queen Street. Albert Park está localizado en el corazón de Auckland y está lleno de hermosos jardines urbanos donde antes había un cuartel militar. Allí encontraréis una fuente victoriana y una especie de caseta china muy coqueta (que no entendíamos muy bien qué hacía ahí en medio) rodeada de edificios financieros y de la imponente Sky Tower.

A escasos 5 minutos a pie se encuentra el penúltimo punto del día, The Civic (F). Éste teatro fue construido en 1929 a los pies de Queen Street con un estilo arquitectónico atmosférico, siendo uno de los pocos con este estilo que quedan en pie en todo el mundo. A día de hoy, es el teatro más grande del país con una capacidad de poco más de 2.300 espectadores.

Aunque por fuera no parece gran cosa, como habréis apreciado en la foto anterior, su interior no tiene absolutamente nada que ver con su fachada, por lo que sí está abierto, preguntad si os dejan pasar a echarle un par de fotos. Tras unas cuantas fotos toca disfrutar de un paseo por Queen Street y comprar (si queréis) algunos souvenirs de la ciudad en sus numerosas tiendas antes de cenar.

Para culminar este ajetreado día como os merecéis, subiréis a la Sky Tower para visitar su mirador y tener las mejores vistas de pájaro de la ciudad, del golfo de Hauraki, del Rangitoto y de Waiheke Island entre muchos otros, así como también podréis ver todos los puntos del día que habéis visitado (si aún no es de noche). El precio de la entrada a la Sky Tower es de 25 NZD (15 €) en 2022.

Si os atrevéis, la Sky Tower ofrece descabelladas atracciones, como por ejemplo salir a tomar un poco el fresco andando atado a una cuerda por una plataforma (SkyWalk), o incluso, saltar al vacío con la atracción SKYJUMP. Todo esto podéis verlo y reservarlo en su web principal.

A pesar de que no será barato, aquí es donde os propongo cenar, concretamente en el restaurante giratorio llamado Orbit 360º para degustar la comida neozelandesa mientras disfrutáis de unas brillantes vistas nocturnas de Auckland.

Día 2

En este segundo día abandonaréis los paseos entre hormigón para dar paso a un día rodeados de naturaleza visitando dos islas cercanas a Auckland. Por la mañana haréis una ruta de senderismo fácil por la Isla de Rangitoto, y por la tarde, iréis a Waiheke Island, una isla a rebosar de viñedos en la que disfrutaréis de fabulosas perspectivas con una copa de vino en la mano.

Para llegar a ambas islas necesitaréis ir en ferry. Los tickets los podéis comprar en la terminal de ferrys ubicada en Auckland Waterfront o bien previamente en la página web de Fullers 360. Actualmente en 2022, el precio del billete para Rangitoto Island y para Waiheke Island es de 39 y 42 NZD (unos 23 y 25€) respectivamente.

Puntos de interés a visitar:

Antes de embarcaros hacia el Rangitoto veréis el Ferry Building, también llamado Auckland Ferry Terminal. Cómo veréis, este bello edificio (ubicado en el paseo marítimo de Auckland Waterfront) resalta entre modernos rascacielos, tanto por su estilo barroco como por su llamativo color amarillo. Antiguamente era la terminal de Ferrys, pero actualmente alberga tiendas y restaurantes. La terminal de ferrys fue trasladada a un edificio cercano más moderno, al que deberéis de ir para comprar vuestros tickets.

Una vez visto el icónico edificio amarillo pondréis rumbo hacia Rangitoto Island, donde os propongo hacer la ruta de senderismo Summit track, un trail de unos 7 km y una duración de unas dos horas, en el que andaréis entre caminos de lava y vegetación hasta ascender a la cima del volcán.

Conforme os vayáis acercando en barco os quedaréis alucinados con su forma cónica simétrica, puesto que se mire desde donde se mire, siempre es igual. Y como ya es costumbre, desde esta isla también debéis de tener unas vistas alucinantes de la ciudad. Es una lástima que me las perdiera, pero volveré.

La Isla de Rangitoto es uno de los volcanes más jóvenes de Nueva Zelanda con tan solo alrededor de 600 años.

Una vez de vuelta, os recomiendo volver a Queen street y comer en Elliott stables, un local localizado en una calle muy estrecha formado por varios restaurantes alrededor de unas mesas centrales. Tan sólo debéis elegir qué restaurantes os gusta y aceros a pedir, sentaros, y esperar a que os lleven a vuestra mesa la comida. Ya puestos, os aconsejo que acompañéis vuestro plato de comida con unas refrescantes cervezas neozelandesas, o bien la TUI, o bien una Steinlager Pure.

Ahora toca volver de nuevo a Auckland Waterfront para tomar el segundo ferry del día hacia Waiheke Island para disfrutar de una sobremesa como es debido, con unas catas de vinos neozelandeses mientras observáis los campos sembrados de uva y el mar.

Pero si no os gusta el vino, no pasa nada, también podéis disfrutar en ella de playas de arena blanca, de rutas de senderismo o simplemente disfrutar de una romántica cena en una de sus muchos restaurantes. Nosotros cenamos en el restaurante de la bodega Mudbrick y fue sensacional, entre bocado y bocado nos deleitábamos observando al Rangitoto mientras el día oscurecía. Si váis, no os arrepentiréis.

Una vez allí hay autobuses que hacen recorridos por determinadas bodegas pero os sugiero ir por libre andando hasta dos bodegas cercanas al muelle llamadas Mudbrick Vineyard & Restaurant y Cable Bay Vineyards. 

Para volver os recomiendo llamar a un taxi, en la primera bodega anteriormente nombrada ellos mismos se encargaban de llamarlo. En cambio, si queréis llevarlo todo más controlado y planificado sin calentamientos de cabeza, tenéis la opción de contratar un tour y visitar la isla de este modo, en Tour en Auckland le podéis echar una ojeada.

Para terminar, si os habéis animado con las catas (llamémoslo así…) y para que la fiesta no acabe, a la vuelta podéis seguir con la marcha y conocer la noche aucklandesa en Roukai Lane, otra pequeña calle muy cerca del Ferry Building donde encontramos varios pubs unos enfrente de otros con bastante variedad musical y un ambiente excelente. La entrada nos costó 10 NZD, unos 6€.

Los Kiwis

El Kiwi es un icono en Nueva Zelanda, puesto que está representado en muchos lugares del país, como por ejemplo en las monedas de 1$ y en numerosos escudos de ciudades y pueblos. Los Kiwis son animales protegidos en peligro de extinción, dado que su hábitat está siendo deforestada e invadida por el ser humano (como no) y los pobres son un buen objetivo en la dieta de gatos, perros y otras aves como las águilas. Pero por suerte, los neozelandeses luchan constantemente para mantener su conservación criándolos y repoblándolos en zonas específicas.

Esta graciosa bola de pelo es super curiosa e interesante, por ello, a continuación os nombro algunas de las muchas peculiaridades que tiene esta un ave endémica del país oceanico:

¿Qué os ha parecido? A mi personalmente la verdad es que me encantó y me sorprendió muchísimo este gracioso animalejo, esperaba que fuera mucho más pequeño y realmente es enorme en relación a cómo yo creía. Me pareció super gracioso y me gustó mucho conocer a esta bola peluda, pero sobre todo, verlo escarcullar en el suelo buscando comida con su enorme pico.

Lo definiría como un animal muy muy curioso que merece la pena conocer, de ahí la parada en el zoo en mi Guía de Auckland en 2 días para verlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *